Sumergirse en Choz Rayen es lawen para el piwke, un contra para todos los estigmas, un mantra que nos recuerda que no estamos solxs. Es una limpia ceremonial donde las lágrimas —de pena, alegría y sobre todo, ternura— acompañan nuestra historia, la historia de todo un pueblo: nuestro pueblo mapuche. En presente y proyectando un porvenir enraizado en el ahora.
Colectivo Mapuche Rangiñtulewfü
